viernes, 18 de julio de 2014

Citas

No les mentiré, odio las citas, como chica antisocial me cuesta mucho socializar.

Cuando era joven (en michs tiempochs mijito) conocí mucha gente de internet ya que tenía unos cibers y pues no había mucho que hacer que no sea chatear. Del chat saque un par de novios, un chingo de cyber novios y uno que otro loco pervertido.

Pero eso era en mi época loca, entre los 21 a los 25, hice y deshice sin pensar las cosas; luego llega un punto en que deja de ser divertido, maduras, y ya da hueva hacer esas cosas.

Sin embargo en estos casi 10 años que han pasado desde que deje de portarme como adolecente he tenido algunas citas, muy pocas en realidad, principalmente porque soy muy desconfiada y cuando alguien me habla solo por internet sin conocerlo físicamente me da escalofríos, no puedo creer nada de lo que digan y todo lo tomo a broma.

Mi chula personalidad por internet es rara, la gente me tiene confianza, es aventada y mágicamente soy la mujer ideal de todo mundo. Creo que esto se debe a que a mí tampoco me toman enserio, cuando digo que soy una gorda antisocial, imagino que la gente a de creer que solo bromeo, que en verdad ni soy gorda y debo ser súper divertida; pero nop, soy exactamente como me describo.

La primera persona que contacte en una cita, era un dentista que conocí porque los dos buscábamos información sobre el necronomicon y el mito de este libro. Me ofreció documentos  y a pesar de que me llevaba 20 años nunca dijo nada que me sonara ofensivo y fui a su consultorio por la información. Si hablamos del libro, me dio la información que buscaba y después comenzó con sus cosas de “tú, yo, aquí” y me puse un poco nerviosa, le agradecí la info, la oferta del acostón y hui.

Casi todos los que me han contactado por internet son porque “se enamoraron de mi personalidad” y quieren un acostón y por ello mejor les doy el avión y nunca los conozco.

Hace como 2 años conocí a alguien sacado de una página de citas… na, no andaba desesperada, andaba en esas páginas con un amigo y metimos una solicitud súper cagado ondita “Busco acompañante para evento social” porque no tenía con quien ir a un baby shower. Por mi amigo acepte una de las 10 solicitudes que recibí en menos de 15 minutos.

Para no hacerlo largo, era un imbécil cuarentón traumado con envejecer y deseoso de hacer cosas de chavitos universitarios, claro que tampoco me porte huy bien, conoció a la nataS aburrida y callada… todo un pan sin sal.

La última persona que conocí fue un seguidor de este blog, bajo el mismo principio de siempre… porque soy un mujeron y  debe ser chido conocerme; pero juro que no quiero mentirles, no sé de dónde sacan esa mentirota tan grande XD

Pero bueno, comenzó con el típico me gustas hay que coger, que ya me se esa historia. Pero bueno no hay que juzgar a la gente, cada quien tiene sus motivos, él quería conocerme porque creía que soy chida y alguien cogible, y bueno, yo también tenía motivos ocultos… chan chan chan… yo buscaba a un amigo que me invite al cine u_u (por Cthulhu alguien que pague mis entradas, es todo lo que pido)

En fin, como no me gusta vivir con la duda y la verdad nada de lo que decía le creía, decidí que al mal paso darle prisa y conocerlo de una vez. Por logística de tiempos, pues lo que iba a ser un café se convirtió en la cita más cutre y ñora del mundo… terminamos citándonos en el pasillo de alimento para gatos de un súper, a huevo, donde más podrías conocer a esta loca de los gatos si no es ahí. Duro 10 minutos la reunión, no se aparece a su foto, se ve buena onda… y hasta ahí, no hay mucho que decir de alguien que solo viste por 10 minutos.

En promedio conozco una persona nueva cada 2 años, con estas estadísticas jamás conseguiré marido XD

P.D. Invítenme al cine, no sean codos.

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