jueves, 30 de octubre de 2014

Mis habitos curiosos

Hace mucho no escribo sobre la razón de la creación de este blog… mis gatos.

Con eso de las redes sociales pues se vuelve más fácil subir al chingadazo lo que sea que hagan mis gatos por Facebook - que la neta no hacen mucho - , pero la semana pasada me estaba poniendo mis zapatos para irme a trabajar  a la maravillosa hora de las 5:30 de la mañana cuando tuve una revelación:
 
Las personas con gatos tenemos hábitos curiosos

Por ejemplo, antes de ponerme los zapatos por reflejo los volteo y sacudo, esto gracias a mi gato Drácula que me adora tanto que siempre me lleva de regalo lagartijas y cucarachas muertas. Una vez no me fije y metí mi pie - el cual tenía media - en mi tenis  y que siento algo raro… era una cucaracha muerta. Con lo sensible que soy con esos bichos, tire mis medias a la basura, me limpie el pie con gel antibacterial y me metí a bañar de nuevo porque no se me quitaba la sensación de asco  >_<

También acostumbro dormir con mi gel antibacterial cerca de mí, y esto es por mi gata Midori, como yo siempre debo lavarme las manos después de tocar a mis gatos - que son súper limpios, pero soy algo loca con la limpieza de mis manos - cuando duermo a veces Midori decide que es buen momento para ser melosa entonces mientras duermo bajo el brazo, acaricio a mi gordita  hasta que se cansa, entonces entre sueños busco en la oscuridad mi gel, me limpio las manos y me vuelvo a dormir.

Los ruidos nocturnos me la pelan, escuchar crujidos y cosas que se caen no asustan a mi aguerrido corazoncillo, cuando escucho eso sé que ya son las 5am y Midori anda haciendo su ritual “Dame de comer” que es subirse a mi mesita y como es gordita la pobre mesa cruje, si no logra nada con eso sube a mi tocador y empuja mis perfumes y busca la cosa que este más en la orilla para tirarlo.

Soy experta en jugar Xbox extremo, esta modalidad es jugar en el siguiente orden, tu tele con el juego, el control en tu mano, un gato entre el control y tu; y esta modalidad tiene su nivel supremo gracias a Drácula que tiene ese sexto sentido para meterse entre mí y el control justo cuando algún jefe me está partiendo mi madre.

Ahhh y como toda loca de los gatos acostumbro hablar con ellos, les cuento mi día, les hablo sobre la gente pendeja que vi y como me gustaría asesinar a ciertas personas… ya saben esas conversaciones chidas sin tapujos que solo se puede tener con tus gatos.
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