viernes, 27 de marzo de 2015

Amores que duelen

Casi todos, por no decir todos, tenemos un amor que duele, que sabemos que no llegaremos a nada, que no nos conviene, nos hace daño… pero ahí seguimos.

Seguimos por el placer efímero que nos ofrece, porque nos gusta aunque no sea bueno para nosotros; bien dicen que el amor duele… y es algo estúpido también, porque somos conscientes de nuestro error y ahí seguimos.

Yo tengo un amor que mata, que me destruye poco a poco y que sé que no tiene futuro, al contrario, se roba mi futuro, me quita la oportunidad de ser mejor de alcanzar lo que realmente merezco y todo por sabroso. Pero no se decirle no, sé que debo detenerme pero tiene tanto dominio sobre mí. Cada vez que caigo juro que será la última vez pero ahí sigo como mujer golpeada, tropezando con la misma piedra.

Y hasta acudí con un profesional porque sabía que sola no podía dejarlo, me explico lo malo que era para mí, me mostro el camino para dejarlo ir y la promesa de una vida mejor lejos de ese amor enfermizo.

Pero caí, como caigo siempre, luego me roba las fuerzas, la vida y cuando estoy en el fondo de mi inmundicia me levanto y juro no volver a caer… y caigo.

Hoy estoy en ese punto, amanecí con la neurona “Nunca más”, queriendo un  cambio radical que en el fondo no creo poder lograr pero que deseo tanto que lo intentare de nuevo.

Hoy quiero decirle adiós a mi amor eterno… ADIOS PUTOS CARBOHIDRATOS!

Pinche amor que le tengo a todo lo que no me conviene, al pan, la tortilla, los frijoles, el arroz, dulces, papa, cereales… en fin todo lo rico me está matando. Y ya me lo dijo mi nutrióloga una pinche porción nada mas de carbohidratos, un poquito en cada comida no que toda mi comida sea carbohidratos… pero noooo, hay voy de pinche golosa a meterle duro a la tortilla.

¿Y que tiene?, y podrán pensar “¿a ti qué?, si ni te importa ser gorda” y en parte tienen razón, ser gorda me lo paso por el arco de mis lonjas; el pedo está en que literalmente me roba la vida, ni la insulina hace efecto en mi por su culpa; porque los carbohidratos me tienen cansada todo el día, jodiendo la presión de mis ojos, destruyendo los nervios bajo mi piel, matando las ganas de vivir - que tampoco son muchas- … y todo eso lo sé y ahí sigo.

Pero dile a un alcohólico - que también lo soy - que deje la chela, y todos los que no sufran de alcoholismo les parecerá lo más fácil del mundo, pero vivan la adicción y es todo un pedo. Así ando con la mala alimentación, me cuesta dejarlo y como una drogadicta recaigo.

Pero bueno comencemos de nuevo y veamos si esta vez es un adiós permanente u_u

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